miércoles, 14 de octubre de 2026
La Inteligencia Artificial (IA) está modificando la manera en que las personas interactúan con distintos servicios, y las finanzas personales no son la excepción. Desde ordenar los gastos cotidianos hasta explicar conceptos financieros, estas herramientas pueden facilitar algunas tareas, aunque también introducen desafíos relacionados con privacidad, fraudes y confiabilidad de los contenidos, esto de acuerdo con la empresa Prestadero. Un análisis de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) señala que la IA puede ampliar el acceso a información financiera y ofrecer experiencias más personalizadas, pero también identifica riesgos asociados con información incorrecta, sesgos, protección de datos e influencia comercial. “La Inteligencia Artificial puede ser un recurso práctico para entender mejor nuestros hábitos financieros, siempre que sepamos cuál es su alcance. Puede procesar grandes cantidades de información en segundos, pero no conoce necesariamente nuestras prioridades, obligaciones o tolerancia al riesgo”, afirmó Gerardo Obregón, Fundador y Director General de Prestadero ¿Dónde puede aportar valor? También puede utilizarse como herramienta de aprendizaje. Conceptos como tasa de interés, CAT, inflación, costo de financiamiento o amortización pueden resultar complejos para quienes no tienen conocimientos financieros. La IA puede explicarlos con distintos niveles de dificultad y generar ejemplos para facilitar su comprensión. La Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (CONDUSEF) reconoce que las herramientas de IA pueden apoyar actividades como el análisis de hábitos de gasto, la identificación de oportunidades de ahorro y la planeación de deudas. Al mismo tiempo, recomienda mantener precauciones respecto de los datos personales y bancarios que se introducen en estas plataformas. “Hay una oportunidad importante en utilizar la IA para hacer más accesibles temas que tradicionalmente parecen complicados. Entender cuánto cuesta realmente un crédito o cómo se distribuyen nuestros gastos puede cambiar la manera en que administramos el dinero”, explicó Obregón. El problema de tomar como cierto todo lo que genera una IA Esto adquiere especial importancia cuando se trata de créditos, inversiones o contratación de productos financieros. Una respuesta generada automáticamente puede servir como punto de partida para investigar un tema, pero las condiciones reales deben consultarse en documentos contractuales y canales oficiales. “Una tasa, una comisión o una condición contractual no debe darse por válida porque aparezca en una respuesta generada por IA. En productos financieros, los detalles importan y pueden cambiar el costo final de una operación”, señaló el directivo. El nuevo rostro de los fraudes financieros En México, la CONDUSEF ha alertado sobre el uso de herramientas capaces de generar audios, imágenes y videos falsos, así como de técnicas de clonación de voz, para suplantar a personas o instituciones financieras. Durante 2025, registró 72,873 asuntos relacionados con posible fraude, de los cuales 67,651 correspondieron al sector bancario. “La apariencia de autenticidad ya no es suficiente para determinar si una comunicación es legítima. Antes de transferir dinero, entregar información o contratar un producto, hay que confirmar directamente con la institución que la oferta y el contacto sean reales”, puntualizó Obregón. 5 hábitos para aprovechar la IA sin comprometer las finanzas: Conocer conceptos básicos permite aprovechar mejor las herramientas digitales y detectar posibles inconsistencias. “La IA puede reducir el tiempo que dedicamos a ciertas tareas financieras, pero la responsabilidad sobre el dinero sigue siendo personal. Mientras mayor sea nuestra comprensión de conceptos como endeudamiento, ahorro, intereses y capacidad de pago, mejor podremos aprovechar estas herramientas”, concluyó Obregón.
Una aplicación sencilla consiste en ordenar el presupuesto. Una herramienta de IA puede ayudar a categorizar gastos, identificar consumos recurrentes y mostrar cuánto representa cada rubro respecto de los ingresos. Esto permite detectar fugas de dinero que pueden pasar inadvertidas en el día a día.
La rapidez de estas herramientas no garantiza la precisión de sus resultados. La OCDE advierte sobre las denominadas alucinaciones, mediante las cuales un sistema puede producir datos incorrectos con una presentación que parece convincente. También señala posibles sesgos y conflictos derivados de recomendaciones comerciales.
La IA también puede ser aprovechada para perfeccionar mecanismos de engaño. De acuerdo con datos de la OCDE, 85% de las jurisdicciones participantes en su “Consumer Finance Risk Monitor 2026” identificaron los fraudes y estafas financieras como uno de los principales riesgos para los consumidores. Además, 69% reportó un incremento de estos delitos durante 2025 frente al año anterior.


