Hay restaurantes que construyen una identidad con el paso del tiempo, y otros que, además, consiguen convertirse en parte de la memoria cotidiana de una ciudad. Brassi pertenece a esa segunda categoría. Desde hace 17 años, en la esquina de Virgilio 8, ha sido escenario de comidas sin prisa, encuentros espontáneos, sobremesas largas y visitas que se vuelven rituales.
Conocido por muchos como “el clásico de Polanquito”, este 2026 celebra su aniversario con una nueva etapa en la mesa: una adición a su propuesta gastronómica en colaboración con el chef Fernando Martínez. Esta unión nace de una idea sencilla pero importante para Brassi: evolucionar sin perder su esencia. El resultado es una serie de nuevos platillos que se incorporan en la carta y que encuentran un punto de encuentro entre la personalidad acogedora del restaurante y la mirada contemporánea del chef.
Entre las nuevas incorporaciones aparecen los tacos de boquerones, una propuesta fresca y de carácter marino; los taquitos de short rib, donde la intensidad y la profundidad de la carne se llevan a un formato más casual y antojable; la costilla de cerdo confitada, de cocción lenta y textura profundamente reconfortante; y el pescado al carbón, que apuesta por la sencillez del fuego para dejar que el producto sea el protagonista.
Más que una carta especial de aniversario, se trata de nuevos platos que llegan para quedarse. Una decisión que habla de la intención de Brassi de seguir escuchando a sus comensales y, al mismo tiempo, abrir espacio para nuevas posibilidades. La asesoría del chef Fernando Martínez se suma así a una historia que ya tiene sus propios clásicos y que ahora encuentra nuevas formas de contarla. Brassi celebra estos 17 años conservando los sabores que forman parte de su historia e incorporando otros que llegan para convertirse en nuevos favoritos, reafirmando, una vez más, ese lugar especial que ocupa en el corazón de Polanquito.